domingo, 17 de octubre de 2010

INVITACIÓN


ESTIMADOS COLEGAS, AMIGOS Y TRABAJADORES DEL ARTE Y LA CULTURA, NIÑ@S DE BOLIVIA, TOD@S...



LOS ESPERAMOS EN LA FUNCIÓN DE LA PUESTA EN ESCENA DEL GRUPO

ESPACIO VACIO TEATRO, DESDE MÉXICO:



DE GIRA POR LATINOAMÉRICA,



"La Nave" original de José Luis Pineda

Dirección: Gunnary Prado



"Teatro para niñ@s que disfrutarán los grabdes... a lo grande!"





LUGAR: EL BUNKER, ESPACIO ALTERNATIVO (Uruguay 491, antes de la terminal)

SABADO 16 alas 16:hrs.

DOMINGO 17 a las 11:30 hrs. y a las 16:00 hrs.



ADULTO: 20Bs

NIN@S: 10 Bs

Adulto y niñ@: 25Bs



HÁGANLO CIRULAR, SOLO HOY Y MAÑANA!!!!

Bolivia

Ernesto Guevara de la Serna, conocido como “Che” Guevara fue asesinado por el ejército boliviano, apoyado por la CIA, el día 9 de octubre del 1967.





En 1966 Bolivia estaba gobernada por una dictadura militar dirigida por el General René Barrientos, que había derrocado al Presidente Víctor Paz Estenssoro y puesto fin a la Revolución de 1952, de tendencia nacionalista-popular, impulsada por el MNR.

El 7 de noviembre de 1966, día en que comienza su Diario de Bolivia, Ernesto Guevara se instaló en una zona montañosa y selvática ubicada cerca del río Ñancahuazú, en el sudeste del país, donde las últimas estribaciones de la Cordillera de los Andes se unen con la región del Gran Chaco.

El grupo guerrillero estable estaba integrado por 16 cubanos, entre ellos muchos de los hombres de su círculo íntimo, 26 bolivianos, 3 peruanos y 2 argentinos. En total 47 combatientes de los cuales Tania era la única mujer, aunque en el grupo de apoyo desempeñó también un importante papel Loyola Guzmán quien resultó detenida y torturada. Tomaron el nombre de Ejército de Liberación Nacional de Bolivia (ELN) con secciones de apoyo en Argentina, Chile y Perú.

El 11 de marzo de 1967 dos desertores fueron detenidos poniendo sobre aviso al gobierno, que, ese mismo día, solicitó la cooperación de Estados Unidos y organizó un sistema de inteligencia coordinado con Argentina, Brasil, Chile, Perú y Paraguay.

El 23 de marzo comenzaron los enfrentamientos armados: el ELN copó a una unidad militar y mató a siete soldados. Poco después dejaron el campamento para escapar del cerco que comenzó a formar el ejército boliviano. El 3 de abril Guevara dividió sus fuerzas, poniendo a Juan Acuña Nuñez (Vilo» o «Joaquín) al mando de la segunda columna. Ambos grupos se perdieron y no volverían a encontrarse.

En sucesivas escaramuzas fueron muriendo sus hombres: Jesús Suárez Gayol, Jorge Vázquez Viaña (Loro), a quien dieron por desaparecido, y Eliseo Reyes, que lo acompañaba desde Sierra Maestra.

El 20 de abril el ELN sufrió un duro golpe al ser capturados dos miembros de la red de apoyo, Régis Debray y Ciro Bustos, cuando intentaban dejar la zona. Ambos fueron torturados y terminaron brindando información clave. Los actos de Debray y Bustos, bajo tortura, como también, por otro lado, la inacción de Mario Monje, secretario general del Partido Comunista de Bolivia, que debió haber ofrecido apoyo logístico, han sido muy discutidos.

En ese momento, Ernesto Guevara, escribió su Mensaje a los Pueblos del Mundo que fue leído en la reunión de la Tricontinental (Asia, África y América Latina), y que contiene sus afirmaciones más radicales y contundentes, proponiendo una guerra mundial abierta contra Estados Unidos, en clara contradicción con la «coexistencia pacífica» que sostenía por entonces la Unión Soviética y los partidos comunistas latinoamericanos dentro del marco conceptual de la Guerra Fría. Guevara encabezó ese documento con una de sus frases más recordadas:

“Crear dos, tres... muchos Vietnam, es la consigna”.

El texto del documento está referido a las guerras limitadas que se generaron en todos los continentes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, señalando la extrema crueldad que los Estados Unidos estaba aplicando en Vietnam y cómo, a pesar de que el pueblo vietnamita estaba luchando solo, la superpotencia estadounidense se encontraba "empantanada". Guevara concluye entonces que el imperialismo utiliza la guerra como chantaje y que la respuesta de los pueblos debería ser no temer la guerra. El Che continúa diciendo en el documento que, bajo la consigna "no permitiremos otra Cuba", los Estados Unidos estaban afirmando que estaban dispuestos a una cruenta intervención generalizada con el fin de evitarlo. Analiza luego las intervenciones en cada continente, para concluir que en América Latina estaba madurando una rebelión, que adquiriría carácter continental.

Guevara advierte entonces que la liberación no sería permitida por Estados Unidos pacíficamente, y que no había que hacerse ilusiones, ya que se trataría de una guerra larga, en la que "la represión irá buscando víctimas fáciles", masacrando a la población campesina o bombardeando ciudades. Debido entonces que los pueblos eran empujados a la lucha, no había más remedio que prepararse para ella. Sostiene que las oligarquías utilizarían "toda la capacidad de represión, toda la capacidad de brutalidad y demagogia", y que la primera tarea sería sobrevivir y prepararse espiritualmente para "resistir represiones más violentas". Propone entonces recurrir al odio como "factor de lucha" para soportar esas agresiones y poder "galvanizar el espíritu nacional", sosteniendo que "un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal".

Advierte entonces que luego, habrá que llevar la guerra también a los países agresores, y que seguramente eso los haría más bestiales pero también minaría su moral. Y termina sosteniendo que todas las luchas populares del mundo deberían unirse: "toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica".

En junio y julio el ELN perdió siete hombres más: Casildo Condori, Antonio Sánchez Díaz, Carlos Coello (Tuma), Julio Velazco, Serapio Aquino, Raúl Quispaya y Martínez Tamayo (Papi).

El 1 de agosto la CIA envió dos agentes para sumarse a la caza del Che Guevara: los cubano-estadounidenses Gustavo Villoldo y Félix Ismael Rodríguez. El 31 de agosto el ejército emboscó a la segunda columna en Vado del Yeso, cuando cruzaban el río, resultando que todos excepto uno morirían: "Vilo" Acuña, Tania, Apolinar Aquino, Walter Arencibia, Moisés Guevara, Gustavo Machín, Freddy Maymura, Israel Reyes y Restituto Cabrera. Sus cuerpos fueron expuestos primero como trofeos, y luego enterrados clandestinamente.

Después de dar un gran rodeo y tomar Samaipata por unas horas, la primera columna había quedado aislada y con la salida hacia el Río Grande bloqueada, lo que los obligó a subir la montaña en dirección a La Higuera. El 26 de septiembre entraron al pequeño caserío de La Higuera y, al salir, la vanguardia fue emboscada, muriendo tres de ellos (Coco Peredo, Mario Gutiérrez y Manuel Hernández).

Los 17 supervivientes escaparon trepando aún más y el 7 de octubre comenzaron a bajar hacia el río. Esa noche Ernesto Guevara hizo la última anotación en su diario:

OCTUBRE 7. Se cumplieron los 11 meses de nuestra inauguración guerrillera sin complicaciones, bucólicamente; hasta las 12.30 hora en que una vieja, pastoreando sus chivas entró en el cañón en que habíamos acampado y hubo que apresarla. La mujer no ha dado ninguna noticia fidedigna sobre los soldados, contestando a todo que no sabe, que hace tiempo que no va por allí. Sólo dio información sobre los caminos; de resultados del informe de la vieja se desprende que estamos aproximadamente a una legua de Higueras y otra de Jagüey y unas 2 de Pucará. A las 17.30, Inti, Aniceto y Pablito fueron a casa de la vieja que tiene una hija postrada y una medio enana; se le dieron 50 pesos con el encargo de que no fuera a hablar ni una palabra, pero con pocas esperanzas de que cumpla a pesar de sus promesas. Salimos los 17 con una luna muy pequeña y la marcha fue muy fatigosa y dejando mucho rastro por el cañón donde estábamos, que no tiene casas cerca, pero sí sembradíos de papa regados por acequias del mismo arroyo. A las 2 paramos a descansar, pues ya era inútil seguir avanzando. El Chino se convierte en una verdadera carga cuando hay que caminar de noche.




El Ejército dio una rara información sobre la presencia de 250 hombres en Serrano para impedir el paso de los cercados en número de 37 dando la zona de nuestro refugio entre el río Acero y el Oro.

La noticia parece diversionista. h-2,000 ms.

El 8 de octubre fueron sorprendidos en la Quebrada del Yuro. El Che Guevara ordenó dividir el grupo en dos, enviando a los enfermos delante y quedándose con el resto a enfrentarse a las tropas del gobierno. Harry Villegas (Pombo), uno de los cinco sobrevivientes, cuenta así ese momento crítico:

Yo pienso que él pudo escapar. Pero traía un grupo de gente enferma que no se podía desplazar a la misma velocidad que él. Cuando el ejército comienza la persecución, decide pararse y dice a los enfermos que sigan. Entretanto el cerco se va cerrando. Sin embargo, los enfermos logran salir. O sea, el enemigo fue más lento que los enfermos. A los que venían en la persecución directa, el Che los aguanta. Cuando él va a continuar, el cerco se cerró y entonces se produce el enfrentamiento directo. Pero si él hubiese salido con los enfermos, se habría salvado.

Tras tres horas de combate, Guevara resultó herido levemente en una pierna y capturado con Simeón Cuba (Willy), mientras que tres de sus hombres perdieron la vida: Rene Martínez Tamayo, Orlando Pantoja (Olo) y Aniceto Reinaga. Alberto Fernández Montes de Oca fue malherido y murió al día siguiente. También al día siguiente sería capturado Juan Pablo Chang (el Chino). Otros cuatro guerrilleros fueron perseguidos y murieron en el Combate de Cajones, cuatro días después: Octavio de la Concepción de la Pedraja (Moro), Francisco Huanca (Pablo), Lucio Garvan (Eustaquio) y Jaime Arana (Chapaco).

Los seis guerrilleros que iban delante, Harry Villegas (Pombo), Dariel Alarcón (Benigno), Leonardo Tamayo (Urbano), Inti Peredo, David Adriazola (Darío) y Julio Méndez Korne (Ñato) lograron escapar. El ejército los persiguió abatiendo a Ñato, pero los cinco restantes lograron finalmente salir de Bolivia hacia Chile.

En el combate de Quebrada del Yuro, Guevara fue herido de bala en su pierna izquierda, hecho prisionero junto con Simeón Cuba (Willy) y trasladado a La Higuera donde fueron recluidos en la escuela, en aulas separadas. Allí colocarían también los cadáveres de los guerrilleros muertos y también sería recluido al día siguiente, Juan Pablo Chang. Entre las pertenencias requisadas por los militares estaba el Diario que el Che llevaba en Bolivia.

El 9 de octubre por la mañana el gobierno de Bolivia anunció que Ernesto Guevara había muerto en combate el día anterior. Simultáneamente llegaron el coronel Joaquín Zenteno Anaya y el agente de la CIA Félix Rodríguez. Poco después del mediodía el presidente Barrientos dio la orden de ejecutar al Che Guevara. Existen dudas y versiones contradictorias sobre el grado de apoyo que la decisión tuvo por parte de Estados Unidos, pero lo cierto es que, tal como está registrado en el propio informe secreto de Félix Rodríguez, la CIA estaba presente en el lugar. Fue el agente Rodríguez quien recibió la orden de fusilar a Guevara y quien la transmitió a los oficiales bolivianos, así como fue él también quien le comunicó al Che Guevara que sería fusilado. Antes del fusilamiento Félix Rodríguez lo interrogó y lo sacó del aula para tomarle varias fotografías, las últimas en las que aparece con vida. El propio Rodríguez relata ese momento de este modo:

Salí de la habitación, aquello estaba lleno de soldados afuera. Me dirigí al Sargento Terán que sabía que estaba siendo de ejecutor de todo eso. Le dije, sargento hay instrucciones de su gobierno de eliminar al prisionero. Me puse la mano al nivel de la barbilla. No le tire de aquí para arriba, tírele de aquí para abajo pues se supone que este hombre haya muerto de heridas en combate. Sí mi capitán, sí mi capitán dijo. Era aproximadamente la una de la tarde de Bolivia. De ahí entonces me retire al lugar avanzado donde yo había fotografiado el diario y a la una y diez aproximadamente escuche una ráfaga pequeña.

“… Mandé a Teran que efectuara la órden. Le dije que debía dispararle (al Che) bajo el cuello ya que así podríamos robar que había sido muerto en combate. Teran pidió un fusil y entró a la sala con dos soldados: Cuando escuché los disparos anoté en mi cuaderno 1:10 pm, 9 de octubre de 1967.”

Entrevista de Félix Ismael Rodríguez a Claudio Gatti

Poco antes Simeón Cuba y Juan Pablo Chang habían corrido la misma suerte. En 1977 la revista Paris Match entrevistó a Mario Terán quien relató del siguiente modo los últimos instantes del Che Guevara:

Dudé 40 minutos antes de ejecutar la orden. Me fui a ver al coronel Pérez con la esperanza de que la hubiera anulado. Pero el coronel se puso furioso. Así es que fui. Ése fue el peor momento de mi vida. Cuando llegué, el Che estaba sentado en un banco. Al verme dijo: «Usted ha venido a matarme». Yo me sentí cohibido y bajé la cabeza sin responder. Entonces me preguntó: «¿Qué han dicho los otros?». Le respondí que no habían dicho nada y él contestó: «¡Eran unos valientes!». Yo no me atreví a disparar. En ese momento vi al Che grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el Che podría quitarme el arma. «¡Póngase sereno —me dijo— y apunte bien! ¡Va a matar a un hombre!». Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga. El Che, con las piernas destrozadas, cayó al suelo, se contorsionó y empezó a regar muchísima sangre. Yo recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga, que lo alcanzó en un brazo, en el hombro y en el corazón. Ya estaba muerto.

Curiosamente serían médicos cubanos quienes en 2007 devolverían la vista a Terán, en el marco de una de las campañas de solidaridad con el gobierno boliviano de Evo Morales; la noticia se dio a conocer por el periódico oficial Granma en el aniversario de la muerte de Guevara que decía;

Mario Terán intentará con su crimen destruir un sueño y una idea, el ‘Che vuelve’ a ganar otro combate. Y continúa en campaña.

El hijo de Terán pidió al periódico de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra que se publicara una nota de agradecimiento a los médicos cubanos por la labor realizada.

La tarde del 9 de octubre el cuerpo del Che Guevara fue llevado en helicóptero a Vallegrande y fue colocado en el lavadero del hospital Nuestro Señor de Malta, donde permaneció en exhibición pública durante ese día y todo el día siguiente, introduciéndosele gran cantidad de formaldehído para evitar la descomposición.

Cientos de personas (soldados, pobladores, curiosos, periodistas) concurrieron a ver el cuerpo. Hay gran cantidad de fotos de esos momentos, en las que el Che aparece con los ojos abiertos. Las monjas del hospital y las mujeres de la villa señalaron su parecido con Jesucristo y cortaron mechones de su pelo para preservarlos como talismanes. Los soldados y funcionarios se quedaron con cosas que llevaba el Che al morir. Debido a que ya estaba decidido que se haría desaparecer el cuerpo del Che Guevara, como el del resto de los guerrilleros, la noche del 10 de octubre se le cortaron las manos al cadáver para conservarlas como prueba de la muerte.

Existen diversas versiones sobre el destino final del cadáver. El General Juan José Torres declaró que el cuerpo había sido cremado, mientras que el General Alfredo Ovando afirmó lo contrario. Hay consenso entre los militares bolivianos presentes en el lugar de que la orden de cremación fue real pero que no pudo ser ejecutada por carecer de los medios adecuados, y también para evitar una eventual reacción negativa de la población debido al hecho de que en Bolivia la cremación era ilegal. También existía cierto consenso en que el cadáver del Che había sido enterrado en la madrugada del 11 de octubre por el teniente coronel Selich, en una fosa diferente de los otros seis guerrilleros.

Desde el mismo año de su muerte el gobierno cubano comenzó la investigación tendente al hallazgo de los restos del Che Guevara y sus compañeros, sin mayores resultados. En 1995 viajó a Bolivia el doctor Jorge González Pérez, entonces director del Instituto de Medicina Legal de Cuba, dando inicio al proceso que los encontraría en 1997.

Entre diciembre de 1995 y marzo de 1996, se habían hallado los restos de cuatro compañeros de Guevara que habían muerto en el combate del 14 de octubre de 1967 en Cajones. Estos fueron, Jaime Arana Campero, Octavio de la Concepción de la Pedraja, Lucio Edilverto Garvan Hidalgo y Francisco Huanca Flores. La investigación tenía como objetivo la recuperación de todos los guerrilleros caídos. De los 36 cadáveres 23 estaban enterrados en Valle Grande y 13 en otras zonas.

El 28 de junio de 1997, gracias a las declaraciones el General retirado Mario Vargas Salinas y las presiones internacionales que llevaron al gobierno boliviano de Gonzalo Sánchez a autorizar el inicio de investigaciones, un equipo de científicos cubanos encontró en Valle Grande siete cuerpos enterrados clandestinamente en una sola fosa común, e identificaron entre ellos, con apoyo del prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense, que fue el primer grupo que llegó el 29 de noviembre de 1995, al de Ernesto Guevara y los de seis de sus hombres, Alberto Fernández Montes de Oca (Pacho), René Martínez Tamayo (Arturo), Orlando Pantoja Tamayo (Olo), Aniceto Reinaga (Aniceto), Simeón Cuba (Willy) y Juan Pablo Chang (El Chino).128

El cadáver, de acuerdo con el informe del equipo, carecía de manos, registraba un alto contenido de formaldehído, y llevaba ropa y elementos compatibles con los que se supone que tenía al momento de ser enterrado (se encontró cubierto con una chaqueta que en uno de los bolsillo tenía una bolsa con picadura de tabaco de pipa). El antropólogo Héctor Soto realizó el examen físico que mediante la definición de los rasgos frontales identificó a Guevara.

Sin embargo, algunos analistas afirman que el cuerpo no es el del Che, ya que existen contradicciones insalvables entre el informe y la autopsia que se practicó al cadáver en 1967.

El 12 de julio de 1997 los presuntos restos fueron llevados a Cuba, donde fueron recibidos por una multitud para ser sepultados en Santa Clara en el Memorial de Ernesto Guevara donde se encuentran actualmente los restos de la mayoría de los guerrilleros que le acompañaron en su expedición.

En 2006 el recién electo presidente de Bolivia, Evo Morales, ordenó colocar un enorme retrato del Che Guevara en el palacio presidencial.

Interesante resulta la comparación entre el Che Guevara y Evo Morales realizada por Indiana Reque Terán, hija del coronel Luís Reque Terán, uno de los militares bolivianos que condujo la lucha contra la guerrilla de Guevara en Ñancahuazú y terminó en su asesinato:

El Presidente de Bolivia, Evo Morales, continúa los ideales del Che Guevara, pero lo hace de manera pacifica y en democracia, por lo que merece el apoyo de todos.




(Todo el texto tomado de Wikipedia)



lunes, 11 de octubre de 2010

Algunas confesiones (clandestinas) de los países que hemos visitado….

Venezuela




…..le he dejado mi corazón a Venezuela... algún día regresaré por él.

Una de las tantas cosas que vivimos durante nuestra estancia en Venezuela, y que fue del todo aleccionadora, fue el ver y participar de las elecciones para renovación de la Asamblea Nacional (lo que sería el equivalente al Congreso Federal) durante días previos y en la jornada electoral del 26 de septiembre.



Durante estas elecciones no sólo se peleaba la supremacía en la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, misma que le permitirá seguir adelante al mandatario Hugo Chávez con su proyecto socialista de nación; si no que también se peleaba y se pelea la supremacía ideológica de la América Latina, junto a las elecciones presidenciales en Brasil.

Al momento de que el Partido Socialista Unido de Venezuela, liderado por el también Presidente de Venezuela, gané la mayoría en la Asamblea, será signo contundente de que la balanza política se inclina hacia la izquierda/disidencia de la hegemonía, que aparece en los países como Costa Rica, Colombia, Honduras, Perú, México y Panamá. Muchos han sido los intentos de debilitar al Presidente Hugo Chávez y al pueblo venezolano en su lucha por mantener su proyecto del socialismo democrático del siglo XXI. Muchos de estos intentos, (como el de que en Venezuela mueren al día más personas que en Irak. Es irrisorio. ¿Saben dónde si ocurre eso?, en México; otro es el de que Hugo Chávez es un dictador y que en Venezuela existe una fuerte represión a los disidentes, derechistas o escuálidos, como llaman los venezolanos a la gente que vota por partidos de derecha. También es una ficción sostenida por ajenos a Venezuela, porque ni los propios escuálidos lo pueden sostener), estos rumores se han colado en las naciones de Latinoamericanas con mucho éxito, gracias a la participación de los medios de comunicación al servicio de los intereses de Estados Unidos.


Existe un sinfín de partidos y organizaciones políticas en Venezuela, desde ahí ya es muy complicado hablar de represión o falta de libertad de expresión. Muchos de estos partidos políticos se han aglutinados bajo el nombre de Mesa de la Unidad Democrática y parecen tener como único propósito “odiar a Chávez”, desacreditarlo, boicotearlo, negarlo y entorpecer cualquier iniciativa de ley, no sostienen ninguna propuesta, ningún proyecto político. Durante la campaña, los candidatos por los diferentes circuitos (lo que serían distritos para la distribución geopolítica en México) hablaban una y otra vez de los errores de Chávez, pero nunca establecían una postura crítica sobre ello.


De acuerdo a un balance electoral, se sabía desde antes de las elecciones, que inevitablemente el PSUV tendría proporcionalmente menos diputados en la Asamblea que la actual legislatura, ya que los asientos se reparten en un 60% de manera nominal; y el 40% restante es de modo proporcional. El reto estaba en saber en qué proporción será mayor o menor la presencia de las fuerzas políticas en la Asamblea Nacional. Lo que estaba en juego eran 165 diputaciones, de las cuales el PSUV obtuvo 98, la MUD y otros partidos obtuvieron 67 lugares. Este no es precisamente un panorama cómodo para Chávez, porque según la legislación las leyes deben ser votadas por dos terceras partes de la Asamblea, y en las leyes que habilitan al Presidente a legislar por decreto, tienen que ser votadas por las tres quintas partes, es decir, por el número de lugares obtenidos por la oposición, le es muy fácil imposibilitar la aprobación de cualquier ley, proyecto o apoyo al socialismo de Chávez.

¿Es este un escenario en el que se reprime a la oposición o se suspenden las garantías de libertad de expresión? No, definitivamente, no. De lo contrario, ¿porqué al Presidente Chávez le gusta ponérsela tan difícil? En las últimas semanas previas a las elecciones la embestida para desacreditar la Presidencia actual se dejo ir/ver con todo. Ejemplo de ello fue los constantes apagones que sufrimos durante el Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano, achacando de esta manera a la administración de Chávez, asegurando que ésta no ha podido resolver el problema de abastecimiento de energía eléctrica, sin mencionar, por supuesto, que la falta de energía eléctrica en Venezuela se debe principalmente a una falta crítica de agua por deterioro del medio ambiente y el cambio climático (el cual, por cierto, es responsable en su mayoría, Estados Unidos y demás países enriquecidos).

Por supuesto, no podían faltar las declaraciones de que “Venezuela es refugio de terroristas”, a pesar de que el pasado 10 de agosto, el Presidente Hugo Chávez, declaró en Santa Marta a la par del recién estrenado Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos en el marco de la re-constitución de las relaciones Colombia-Venezuela; él reiteraba que la guerrilla debía abandonar la lucha armada: “El mundo de hoy no es de los años 60. No hay condiciones en Colombia para que puedan tomar el poder. En cambio, se ha convertido en la principal excusa para el imperio: penetrar en Colombia a fondo y desde agredir a Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Cuba”.

También tuvimos la oportunidad de verificar que los medios de comunicación en su mayoría pertenecer al sector privado y que es una ínfima parte la que es manejada por el Gobierno. Existen, por supuesto, proyectos de comunicación alternativa confeccionados, liderados y administrados por la sociedad civil, que en acuerdo con la formación bolivariana, promueven la construcción de una nación socialista, pero es claro que ahí no hay mano oficial, lo que hay, en todo caso es, partidarios del proyecto de Chávez (véase: CATIA TV Televisión Comunitaria). Sumando a todo lo anterior, hay que mencionar que en Venezuela para cualquier acuerdo, ley, suspensión, acreditación, decisión presidencial, política o social hay que hacer un plebiscito; desde hace más de una década, Venezuela ha hecho más de 15 elecciones democráticas sin que haya una latente inconformidad por los resultados o alguna observación por parte de los observadores internacionales. (¿Dónde sí ha habido desconfianza absoluta por los últimos comicios presidenciales? ¿Dónde es imposible llevar a cabo elecciones, campañas, congresos, plebiscitos o cualquier actividad colectiva organizada en un marco de confianza, tranquilidad, paz y concordia?, en México. Hasta el festejo de la fiesta patria es imposible hacerlo sin tener un sentimiento de zozobra. Pero esto no sale comentado en CNN, claro está.)

Lo anterior solamente refiere a datos duros, susceptibles de ser comprobados, pero en lo referente al ánimo y la actitud de los venezolanos, chavistas y/o escuálidos, hay un evidente respeto, por supuesto a la manera venezolana (radical y ruda) pero nadie salió a matar a nadie, a insultar o impedir que la gente se manifieste o vote como mejor le plazca. La pregunta obligada, durante esos días previos a la elección, era ¿y qué pasa si gana la mayoría los escuálidos? Todos los chavistas contestaron lo mismo: ¡Nada, seguiremos adelante con la Revolución Socialista, ni un paso atrás, ni siquiera para tomar vuelo! Y así sucedió, la MUD, obtuvo muchos más votos de los que se esperaban y nadie hizo nada que desestabilizara los resultados de la jornada.

Existía los encolerizados porque el pueblo, es decir los que se dicen simpatizantes de Chávez y la Revolución faltaron a su disciplina ciudadana y no fueron a votar. Hubo en muchos sectores con una evidente apatía electoral. Al parecer este síndrome se repite a todo lo largo de Latinoamérica: la falta de afecto hacia nuestras obligaciones inmateriales como seres sociales. Algunos de nosotros, mexicanos despistados y anonadados por la algarabía con la que viven los venezolanos sus comicios, cuestionamos la participación tan evidente del Presidente en la campaña electoral. Dado que, Hugo Chávez, siendo Presidente de la República, hizo en más de una vez declaraciones en contra de los “escuálidos”, a favor de los candidatos del PSUV, participó activamente del cierre de campaña en Maracaibo, Estado de Carabobo, Caracas y otras ciudades importantes de Venezuela.

Evidentemente podrán imaginar la cara de sorpresa de este grupo de mexicanos al ver con qué apertura y desenfado el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela participa de las elecciones. En México, algún funcionario menor (de la izquierda o de la oposición, por supuesto) hace cualquier comentario que se interprete como a favor o en contra de una corriente política y es absolutamente vetado, ni que decir, cuando figuras protagónicas como el Presidente de la República, Secretarios de Estado, Senadores, etc. incurren en emitir una opinión, comentario, acción a favor o en contra de un partido político son completamente criticados y sancionados, tanto por la izquierda como por los sectores neutrales, tenemos hasta organismos gubernamentales que se dedican exclusivamente a monitorear y supervisar este tipo de conductas de los funcionarios y políticos (Instituto Federal Electoral, el Tribunal para delitos electorales, Instituto Nacional para la Transparencia y Acceso a la Información, Suprema Corte de Justicia).

Nuestro cuestionamiento, siempre iba en el sentido de que Chávez es Presidente de chavistas y escuálidos por igual, puesto que todos son ciudadanos venezolanos, y que su principal responsabilidad era velar por el orden, el respeto a la Constitución y la generación de condiciones democráticas para el mejor ejercicio de las garantías sociales del pueblo venezolano, y el participar claramente a favor de un partido era poner en crisis esa imparcialidad. La respuesta no pudo ser más contundente: “Los propios escuálidos son los primeros en negar a Chávez como presidente, además ustedes (mexicanos escuálidos, en tanto que nuestro gobierno oficial es de derecha, independiente al hecho de que hayamos o no votado por Felipe Calderón) les han enseñado un versión de la política y la vida social, Estados Unidos principalmente, pero quién les dijo que la manera como ustedes llevan a cabo su vida política es la mejor y la única. Además, Chávez no está con un partido político, está con el pueblo venezolano, porque los que lo tenemos ahí somos nosotros; en el momento en qué empiece a equivocarse lo quitamos”.

Así aprendimos que el hecho de que en México nadie, ni políticos, ni ciudadanos puedan manifestarse abiertamente sobre sus preferencias políticas sin ofender a nadie no es signo de respeto, es signo de intolerancia producto de una falsa democracia.

Durante toda la noche del día previo y la madrugada del día de las elecciones, en toda Caracas hubo fuegos artificiales, fanfarrias, música y dianas que convocaban al pueblo venezolano a salir a votar…. Venezuela hace burda (entiéndase como harto) de rumba para todo, inclusive para renovar la Asamblea Nacional.

Avenida Simòn Bolivar en Caracas, Venezuela.


Algunas confesiones (clandestinas) de los países que hemos visitado….

Colombia.



Bogotá desde la montaña Monserrate.

Miembros de La Nave en Bogotá, Co.


En la gran mayoría de las paredes de la Universidad Nacional de Colombia se lee un desacuerdo rotundo ante la adhesión de Colombia a la “estrategia de control para América Latina”, orquestada por Estados Unidos y países aliados, misma que se hizo patente cuando el Gobierno de Álvaro Uribe permitió que 7 bases militares fueran tomadas y establecidas por las Fuerzas Armadas estadounidenses.



También se lee una irritación por la desaparición de líderes políticos de la disidencia, la apatía de intelectuales, educadores y el pueblo en general. Sobre todo se lee una crítica dolorosa ante el autoritarismo, censura y rígido control policial por parte del Gobierno de Álvaro Uribe, mismo que ha traído a Colombia un aparente orden y tranquilidad, pero que para muchos colombianos, es una olla de presión que estallará cuando Colombia no quiera aparecer más como el desvergonzado aliado de Estados Unidos frente a los proyectos sociales autónomos de Venezuela, Ecuador y Bolivia.
 






Singularmente, hay una clase social media y media alta, que ve con ojos de agrado que Uribe, desde su falsa diplomacia, haya controlado manifestaciones o expresión contrarias a su política, pues esto da un orden social a la vida en Colombia, que muchos colombianos anhelaban desde los años 80 y 90. Uribe vistió de un aparente orden a Colombia, pero la convirtió en enemiga de sí misma, al negar el hecho de que las fronteras en América Latina son meramente administrativas, porque todos los pueblos latinoamericanos, y particularmente, la franja bolivariana (Venezuela, Colombia y Ecuador) son una misma patria, como bien lo vio Simón Bolívar. Son la patria ideológica de América del Sur.


 







Cuando permitimos que un ajeno haga daño a un miembro de la familia tarde que temprano también nosotros seremos mutilados. Los colombianos asumen está realidad con mucha tristeza, aunque también, por el momento están disfrutando de la aparente pacificación que ha permitido proyectar social, cultural y económicamente, como hacía mucho tiempo no se podía en Colombia.





Esta es la contradicción de los pueblos latinoamericanos la defensa de la autodeterminación desde dentro sin cortar la posibilidad de dialogo con lo planetario. Imaginemos una América Latina (desde México hasta la Patagonia) haciendo del Sur una tierra de dialogo, crecimiento, intercambio social, comercial, artístico, cultural, haciendo una sola patria, La Patria Grande, donde todos ayudemos a todos para estar mejor, y cuando se ve como hablan entre sí colombianos y venezolanos veo que le llegará el momento a esta imagen, independientemente de un Uribe, Santos o Chávez.